PELIGRO EN EL PARAÍSO: LA EPA PERMITE QUE EL VERTEDERO DE CULEBRA CONTAMINE LA COSTA

(Culebra, PR – 3 de junio de 2016) Ha comenzado la temporada de verano, y las playas de Puerto Rico se están llenando de gente.  Las playas idílicas en la isla de Culebra son un destino elegido  tanto por boricuas como por extranjeros.  Pero lo que verán nuevamente este verano, es una enorme montaña de basura sin tapar que se erige sobre los veraneantes en Playa Tamarindo, mientras que la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) parece no preocuparse.

El vertedero municipal de Culebra colinda con la Playa Tamarindo, que se extiende a lo largo de la costa occidental de la isla. La historia de este sitio tóxico cuenta lo que pasa en uno de los más espantosos vertederos de todos aquellos que no cumplen con la ley en Puerto Rico.  Para empezar, el vertedero dista mucho de cumplir con los requisitos legales básicos establecidos según las leyes federales y locales: no presenta revestimiento bajo los desechos, que también están sin tapar, no se realizan controles de los líquidos tóxicos conocidos como “lixiviados”, producto de la degradación de los residuos, y tampoco existe ningún monitoreo del gas metano que se produce en el interior de las capas de descomposición de la basura.  Durante años, tanto los conservacionistas como los bañistas se quejaron de que el vertedero estaba contaminando la costa.  En 2012, un conservacionista posteó una advertencia en un tablón de anuncios comunitarios diciendo que “por alguna razón desconocida el municipio de Culebra abrió un camino de tierra directamente desde el vertedero hasta la playa” y observó “la basura plástica volando al mar con el viento, basura sin cubrir, desperdicios biomedicos, chatarra, juntándose dentro del vertedero, y lixiviados sin un sistema de recoleccion adecuado, que posiblemente accedan fácilmente al mar a través de las escorrentías superficiales o de las aguas del nivel freatico.”

Ese mismo año, la EPA ordenó al vertedero mejorar su gestión. Para noviembre de ese año, fueron documentadas  “montañas de basura” a lo largo de la playa lindera con el vertedero, se veían contenedores de reciclaje abarrotados de basura y escorrentías de lixiviados: la EPA señaló que no se habían tomado las medidas correctivas.

En noviembre de 2013, El Nuevo Día, informó que  el vertedero solo tenía “dos años más” de vida útil (es decir, hasta el 2015). El vertedero en Culebra sigue funcionando hasta el día de hoy.

En abril de 2015, El Vocero informó que los documentos que había obtenido de la Junta de Calidad Ambiental de Puerto Rico (JCA) mostraron que el vertedero de Culebra estaba entre 18 otras instalaciones similares que presentan “deficiencias serias”, y seguía sin ningún control de lixiviados.  Esto fue dos años después de que la EPA haya documentado esta práctica ilegal.  Sin embargo, el vertedero sigue abierto, sigue funcionando y sigue aceptando la basura.

Si el relleno sanitario ya había completado su ciclo de vida útil hace un año, y se ha demostrado que sigue contaminando la costa y que nunca ha cumplido con los mínimos estándares federales requeridos para operar un vertedero de manera legal – ¿por qué entonces la EPA permite que siga abierto el vertedero de Culebra?