“ÓRDENES DE CIERRE”- VERDADES Y FICCIONES

En marzo y octubre de 2016, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos, emitió lo que los medios describieron como “órdenes de cierre” para aquellos vertederos que demostraron ser muy dañinos para permanecer abiertos. Esto ha pasado muchas veces a través de los años, de hecho son muchos de esos mismos vertederos los que hoy están bajo orden de cierre. Las autoridades locales de la Isla también han emitido “órdenes de cierre” a los vertederos tóxicos.

Pero la realidad es que no se ha cerrado ninguno de esos vertederos como debe ser.

Lo que sucede es que cuando surge la “orden de cierre” se lo informan al vertedero. Una vez eso pasa tanto la administración del vertedero, el municipio, las autoridades en Puerto Rico y la EPA trabajan un “acuerdo” donde una sola parte del vertedero (llamado celda) es cerrada, pero una nueva celda se abre en el mismo relleno sanitario y por las mismas personas que han roto las reglas y han amenazado nuestra salud. Prometen cumplir las reglamentaciones en la nueva celda, y por supuesto, la EPA les cree.

Se puede adivinar lo que sucede a continuación.  La nueva célula nuevamente no cumple con las reglas, se torna tóxica, se envían todo tipo de advertencias, desde el vertedero se hacen promesas, y, finalmente, se emite una nueva “órden de cierre” con el mismo acuerdo nuevo para la nueva célula, que contiene nuevas promesas que se seguiran las reglas.  Es un ciclo de abandono y de incumplimiento.

Uno de los peores ejemplos de este problema es Toa Baja.  Los miembros de Puerto Rico Limpio que viven en Candelaria proporcionaron evidencia de violaciónes graves en la nueva célula que supuestamente era “en cumplimiento” dado que fue construido como parte de una ‘orden de cierre’ emitida por la EPA.  En octubre de 2016, el congresista Luis V. Gutiérrez se unió a nosotros en una visita a Candelaria y acto seguido, expuso la extrema contaminación y las condiciones brutales que los residentes deben soportar.  Sin embargo, la EPA sigue insistiendo en que el vertedero tóxico en Toa Baja es “en cumplimiento”, aunque admitieron que no habían inspeccionado el vertedero en más de un año.

Debido a la negligencia en el cumplimiento del deber y la total incapacidad de hacer cumplir la normativa federal por parte de la EPA, los puertorriqueños que viven al lado de estos vertederos se ven enfrentados a un ciclo interminable de violaciones, promesas rotas y no hay ningun tipo de control instalado para protegerlos.

Los resultados son claros: más de dos tercios de los vertederos no cumplen con las reglas. Algunos de ellos ¡probablemente nunca hayan cumplido!  Y la EPA se niega a usar su plena autoridad para hacer cumplir la ley federal de la misma manera en que se lleva a cabo en la zona continental de los Estados Unidos.

Haga clic acá para leer más sobre la nueva Hoja de Datos de Puerto Rico Limpio,“Intentos Fracasados de la EPA para cerrar los vertederos de Puerto Rico: Una hoja informativa de verdad”